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jueves, 8 de octubre de 2009

Sirve para llamar















-ah si que tu hijo se compro un celular nuevo no? esos que tienen mp3 y todo verdad?


-siisi precisamente ahora a la tarde estaria yendo a cambiarlo, porque anduvo bien unas semanas pero ahora se le rompio el sistema de la musica. y bueno esta en garantia viste?

-ahh sisi que lo cambie, un celular sin musica de que sirve...

domingo, 23 de agosto de 2009

El controlador (sin terminar)

Supe una vez de una historia africana. Al parecer algo en el interior de la sabana dominaba a los extranjeros peregrinos que arribaban al viejo continente.
Luego de varias noches sin poder conciliar el sueño creo que he recordado al fin, de que se trataba este mito: “todo aquel que cruce las barreras invisibles de la salvaje África e intente describir lo que aquí sucede, será sentenciado a padecer un destino totalmente distinto al de su voluntad, no pudiendo transcribir la realidad mas que lo que los 3 espíritus protectores concedan.” versó una vez un chaman negro. Es raro que me haya acordado de este viejísimo cuento después de tantos años viviendo aquí en Sudáfrica. No recuerdo como es que este relato llego a mis oídos, aunque debo admitir que hoy que mi prosa es conocida en todo el mundo, que mis libros son leídos desde niños hasta adultos, debo admitir por fin y sin más rodeos, que estoy asustado. Escéptico fervoroso como fui o más bien soy, no creí en dichas palabras de advertencia en un comienzo, sin embargo el arrepentimiento me ha llegado en hora buena a mis 82 años.
¿Qué es lo que escribo sino obras ajena a mí? No soy pues lo que creo ser, o tal vez si, pero no mi prosa, no esos versos endemoniados que tiempo atrás escribí.
Ahora mi mano se mueve en la hoja, y puedo ver en el reflejo de mi lámpara auroras celestes que exhalan de ella; son poderes ficticios de mi cerebro que no controlo y que por mas que crea que lo hago se que solo es un cruel engaño a mi intelecto.
De pronto me encuentro con este, mi último mensaje en esta tierra de nadie. Mañana zarpa mi barco hacia Nice. Dejo para siempre este suelo de muerte y pobreza. Quedaran en mi pasado mis relatos de aventuras, cacerías, tribus y embrujos, ahora puedo ser libre al fin. Puedo ver mi barco encallado, solo unos pocos metros mas… pero ahora me doy cuenta que no existe escapatoria alguna, las palabras se quedaran aquí, el encanto no puede trascender Africa. “No puedo permitir que develes nuestros secretos extraño, en ese caso lo poco que existe aquí, perecería finalmente”, resuena en mi cabeza un idioma desconocido. Siento al fin los hilos que me controlan y comprendo que mi escapatoria en vano fue. Al igual que estos párrafos, mi huida, se hace cenizas y desaparece para siempre. Muere con mi cuerpo aquellos secretos que jamás devele y que muchos menos comprendí, muere mi mano y mi pluma, muere mi voz y mi persona.

jueves, 13 de agosto de 2009

La Sonrisa

- ¿Por que cuando estas deprimido no logro hacerte sonreir?

- Necesito que mi alma se quede conmigo, que me haga compañía, querido amigo. Siempre he sentido que una parte de ella se desvanece en el aire cuando sonrío. No es que yo no desee hacerlo sino que es un acto reflejo, como pestañear cuando algún objeto extraño se acerca a tus ojos, del mismo modo funcionan mis emociones, se protegen de eso otro extraño que desconocen y que generalmente son las demás personas. Aunque de pronto suelo darme cuenta que ese ente desconocido soy yo mismo y mi sombra, que a diferencia de mi alma nunca me abandona sino que me persigue. Me persigue para cumplir su unica tarea, que es la de hacerme recordar mi pasado, y es sin duda erudita en ello. Me persigue porque tal es su destino. Me persigue hasta en los lugares mas oscuros donde ingenuamente creo esquivarla, pero al volver la cabeza atrás puedo verla en un rincon, feliz de ser dueña mi alma.

-Mmm mejor vemos una peli de suspenso en vez de una de risa. A ver si todavía te me quedas duro.